A debate: “La pena del telediario”

El lunes 21 de marzo se celebró, organizado por la consultora Proa Comunicación, un interesante debate-coloquio en el Círculo Ecuestre de Barcelona titulado «La pena del telediario» en el que han participado como ponentes la Fiscal jefe de área de Sabadell, Neus Pujal; el Magistrado de la Audiencia Nacional y ex Ministro de Justicia, Juan Carlos Campo; el abogado penalista Pau Molins; y la jefa de tribunales del diario El Mundo, Ángela Martialay.

Los juicios paralelos se han multiplicado en los últimos años como consecuencia de la explosión de redes sociales, el incremento masivo de medios digitales y la proliferación de casos de corrupción. En no pocas ocasiones, durante los procedimientos judiciales, cuando aún no hay sentencia, los investigados son condenados por la opinión pública. Estas penas de telediario son muchas veces más dañinas que el propio castigo penal y se alargan en el tiempo más allá de la resolución de los tribunales, a pesar de que ésta sea incluso absolutoria. Estos, entre otros temas, son los que la jornada ha deparado.

Juan Carlos Campo calificó durante el coloquio el juicio paralelo como «un problema de convivencia, por lo que hay que buscar vías para solucionarlos o para buscar la conllevancia» para concluir » eljuicio anticipado es un precipitado fruto del encuentro entre el derecho a la información, las reglas del proceso penal, en concreto del secreto en la instrucción, y el deseo de la ciudadanía ávida por saber y opinar»

Ángela Martialay consideró que las condenas sociales son cada vez más habituales por el hecho de vivir en «una época de absoluta polarización» y también porque los responsables públicos han judicializado la vida pública, además del factor de las redes sociales, algo que –señaló– no controla nadie.

Neus Pujal, por su lado, se refirió a las ruedas de prensa que dan los fiscales «en otros países de Europa» y que proporcionan información veraz, objetiva y respetuosa con la presunción de inocencia como mecanismo para paliar los efectos negativos de estos juicios paralelos.

Para cerrar el debate, Pau Molins explicó que, en sus experiencias profesionales en el caso Palau y el caso Nóos, tuvo que «dedicar más tiempo que a las cuestiones jurídicas, a hacer pedagogía», porque – en sus palabras – «el pueblo ya había condenado a sus clientes». De su trayectoria profesional como abogado defensor expuso también el calvario mediático por el que tuvo que pasar Sandro Rosell tras permanecer casi dos años en prisión preventiva y que fue finalmente absuelto, y la enorme sorpresa que supuso en el juicio del «procés» en el que defendió a Santi Vila, que determinados medios de comunicación tuvieran conocimiento de la sentencia antes de que ésta fuera firmada incluso por todos los miembros de la Sala 2ª del Tribunal Supremo que la dictó.

Para Molins, el principal culpable es quien filtra la información, que según él puede ser el juez, el fiscal, la policía judicial e incluso el propio abogado de la acusación –si no se ha decretado secreto de sumario–, y en segundo lugar, también responsabilizó a «la competencia tremenda de los medios de comunicación».

Puede visionarse íntegramente el debate en este video:

 

Foto: Angela Martialay, periodista de El Mundo, Juan Carlos Campo, exministro de Justicia y magistrado de la AN, Neus Pujal, fiscal jefe de área de Sabadell, y Pau Molins, socio director de Molins Defensa Penal

 

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